FRECUENCIA CARDIACA Y DEPORTE

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

FRECUENCIA CARDIACA Y DEPORTE

     

        La frecuencia cardiaca es el número de contracciones que realiza el corazón en un minuto y se expresa en “latidos por minuto” o “pulsaciones por minuto”. Hoy en día contamos con numerosos dispositivos para medir la frecuencia cardiaca mientras realizamos ejercicio. Los pulsómetros son diferentes dispositivos electrónicos que miden la frecuencia cardiaca en tiempo real. Para ello, detectan las pulsaciones y por lo tanto, los latidos del corazón, mediante sensores en una banda pectoral o en la muñeca.

        ¿Cuál es la frecuencia cardiaca normal en reposo? La frecuencia cardiaca que un corazón normal necesita para funcionar en reposo puede variar entre 60 y 100 pulsaciones por minuto. Por encima de 100 hablamos de taquicardia y por debajo de 60 de bradicardia. Ciertos deportistas como ciclistas, corredores de fondo o nadadores, pueden tener una frecuencia en reposo de incluso solamente 40 pulsaciones por minuto. Parece ser que Miguel Indurain, tenía en reposo una frecuencia cardiaca de 28 latidos por minuto, y su corazón era capaz de mover más de 30 litros de sangre en un minuto, cuando lo normal es que no se superen los 4.

        La frecuencia cardiaca disminuye con el entrenamiento cardiovascular y también con el paso de los años. Además depende de otros muchos factores como son el género (la frecuencia cardiaca es algo más alta en mujeres), factores genéticos, complexión corporal…etc.

        ¿Cuántos latidos por minuto puede alcanzar mi corazón en un esfuerzo de máxima exigencia? Esta cifra viene determinada por lo que se conoce como “frecuencia cardiaca máxima” y puede resultar útil para calcular la intensidad al realizar ejercicios aeróbicos. Podemos estimar la frecuencia cardiaca máxima teórica mediante la siguiente fórmula: en los hombres habría que restar la edad de 220 y en las mujeres de 226. Así, la frecuencia cardiaca máxima teórica de un varón de 40 años sería: 220 – 40 = 180 latidos por minuto.  Se trata de una simple estimación y por lo tanto está sujeta a numerosas limitaciones, pero puede servir como valor orientativo.

         ¿Es el deporte bueno para el corazón? La práctica moderada de algún deporte es beneficiosa para la salud en general y particularmente para el corazón. Cada vez existen más estudios acerca de los perjuicios de llevar una vida sedentaria, que demuestran su asociación con el desarrollo de enfermedades crónicas como son el sobrepeso y la obesidad, la intolerancia a la glucosa (riesgo de desarrollo de diabetes), alteraciones lipídicas (aumento de colesterol y triglicéridos), hipertensión arterial, etc. Hacer ejercicio reduce los niveles del “colesterol malo” (LDL-colesterol) y disminuye las cifras de tensión arterial, que son dos importantes factores de riesgo cardiovascular y por lo tanto, minimiza las posibilidades de sufrir un evento cardiovascular (infarto, ictus…)

        Practicar deporte de forma segura. Practicar algún deporte a intensidad moderada es beneficioso para el sistema cardiovascular. Sin embargo, antes de comenzar a realizar alguna práctica deportiva es recomendable hacer una correcta valoración del estado de salud de la persona mediante un chequeo médico básico que debe incluir la toma de la presión arterial, una analítica sanguínea completa y un electrocardiograma. Una vez realizado y tras comprobar que todo está bien, ya solo nos queda elegir el deporte que queremos practicar y disfrutar.

 

APODOS Y MOTES EN EL FÚTBOL

APODOS Y MOTES EN EL FÚTBOL Según la RAE, un apodo es el “nombre que suele darse a una persona, tomado de sus defectos corporales

FRECUENCIA CARDIACA Y DEPORTE

FRECUENCIA CARDIACA Y DEPORTE La frecuencia cardiaca es el número de contracciones que realiza el corazón en un minuto y se expresa en “latidos por